Auschwitz: 75 años de su liberación

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La decisión nazi de llevar a la práctica el genocidio fue tomada entre finales del verano y principios del otoño de 1941.

Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto y por la justicia global    


 

Gustavo González Urdaneta / Factotum Ignacianos (Venezuela) – 27/01/2020

La ONU rinde homenaje a las víctimas del Holocausto desde 2005, habiendo fijado el 27 de enero como Día Internacional de la Memoria de las Víctimas del Holocausto, dado que ese día de 1945, el Ejército Rojo liberó el campo de concentración de Auschwitz. Posteriormente, la Unión Europea sancionó una ley que entró en vigor a finales de 2007 penando el negacionismo del Holocausto y de todos los demás crímenes nazis; además, creó en 2010 la base de datos Infraestructura europea para la investigación del Holocausto (EHRI), destinada a reunir y unificar toda la documentación y archivos que conciernen al genocidio.

En Historia, se identifica con el nombre de Holocausto -también conocido en hebreo como, Shoá, traducido como «La Catástrofe»– a lo que técnicamente también se conoce, según la terminología nazi, como «solución final de la «cuestión judía», al genocidio étnico, político y religioso que tuvo lugar en Europa durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial bajo el régimen de la Alemania nazi. Los asesinatos tuvieron lugar a lo largo de todos los territorios ocupados por Alemania en Europa. Mataron a dos tercios de la población judía de Europa, lo que supuso unos 6 millones de muertos. En este periodo, también se asesinó a, aproximadamente, otros 11 millones de personas.

Conviene precisar que, ya en septiembre de 1919, Adolf Hitler escribió su primer documento político, en el que señalaba que la «cuestión judía» debía ser resuelta a través de la remoción total de los judíos de Europa, la cual debería llevarse a cabo no de forma emocional, mediante pogromos o métodos similares, sino con base a una eficiente planificación. Para Hitler, «el tema judío era la cuestión esencial del nazismo».

La ideología nazi unía los elementos de antisemitismo, higiene racial y eugenesia y los combinaba con el pangermanismo y el expansionismo territorial con el objetivo de obtener más espacio vital para la gente germánica. La Alemania nazi trató de obtener su nuevo territorio con sendos ataques sobre Polonia y la Unión Soviética con la pretensión de deportar o ejecutar a los judíos y eslavos que vivían allí, los cuales eran considerados inferiores a la raza aria.

La segregación y persecución de la judeidad europea fue llevada a cabo en varias etapas. Con la política del terror se pretendía acelerar el proceso de emigración de los judíos. Se segregó y aisló sistemáticamente a los judíos del resto de la sociedad alemana, luego también se los forzó a salir de Alemania.

La discriminación contra los judíos, que había comenzado bastante tiempo atrás, pero se llevaba a cabo al margen de la ley en Europa, fue codificada en Alemania tras la toma del poder por los nazis el 30 de enero de 1933. La ley para el restablecimiento del servicio civil profesional, aprobada el 7 de abril de ese mismo año, excluía a la mayoría de los judíos de la profesión legal y del servicio civil. La aprobación de otros decretos similares privó a los judíos de otras profesiones del derecho a ejercerlas. El régimen empleó tanto la violencia como la presión económica para instar a los judíos a abandonar el país voluntariamente. Se prohibió la entrada de los negocios judíos al mercado y la publicidad de estos en los periódicos, mientras que los judíos vieron negada la posibilidad de obtener contratos gubernamentales. Los ciudadanos judíos sufrieron hostigamientos y fueron sujetos de ataques violentos y boicots a sus negocios.

En septiembre de 1935, se aprobaron las leyes de Núremberg. Estas prohibían los matrimonios entre judíos y personas de origen germánico, las relaciones extramatrimoniales entre judíos y alemanes, así como la contratación de mujeres alemanas menores de 45 años para realizar las tareas del hogar por parte de los judíos. La ley de ciudadanía del Reich indicaba que solo aquellos que tuviesen sangre alemana podían ser considerados ciudadanos. En consecuencia, los judíos, junto con otros grupos marginales, fueron despojados de su nacionalidad alemana. Un decreto suplementario emitido en noviembre definía como judío a cualquiera que tuviera al menos tres abuelos judíos o, en el caso de que el sujeto fuese seguidor de la fe judía, bastaba con tener dos. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial en el año 1939, alrededor de 250,000 de un total de los 437,000 judíos que vivían en Alemania emigraron a los Estados Unidos, Palestina, Reino Unido y otros países.

Después de la invasión alemana de Polonia de 1939, que significó el inicio de la Segunda Guerra Mundial, la política antisemita perpetró un detallado plan para concentrar y luego aniquilar a los judíos europeos. Primero crearon guetos en Polonia occidental, central y oriental a donde fueron deportados los judíos de Polonia y de Europa occidental y Hitler ordenó la destrucción del mando y la inteligencia polacos. Aproximadamente 65,000 civiles habían sido asesinados a finales de 1939. Además de los líderes de la sociedad polaca, también se asesinaron judíos, prostitutas, gitanos y enfermos mentales.

Después de que los alemanes invadieran la Unión Soviética en 1941, empezaron operaciones de matanza dirigidas a comunidades enteras de judíos. Esta fue la primera vez que se utilizó el exterminio masivo y organizado como un método para resolver «la cuestión judía».

La decisión nazi de llevar a la práctica el genocidio fue tomada entre finales del verano y principios del otoño de 1941. La conferencia de Wannsee fue la reunión de un grupo de representantes civiles, policiales y militares del gobierno de la Alemania nazi sobre la «solución final de la cuestión judía». Entre la fecha de la emisión de las invitaciones a la conferencia, 29 de noviembre, y la fecha fijada para la primera reunión, 9 de diciembre, la situación cambió. El 5 de diciembre, el Ejército soviético inició una contraofensiva cerca de Moscú, desbaratando los planes alemanes de llevar a cabo una rápida conquista de la Unión Soviética.

Dos días más tarde, los japoneses atacaron a los Estados Unidos en Pearl Harbor, lo que provocó la declaración de guerra de los segundos contra los primeros al día siguiente. En respuesta a este hecho, los alemanes declararon la guerra a los estadounidenses el 11 de diciembre. Algunos de los invitados a la reunión de Wannsee se encontraban inmersos en estas preparaciones, por lo que se vieron obligados a aplazar la reunión.

Alrededor de estas fechas, Hitler decidió que los judíos europeos tenían que ser exterminados inmediatamente en lugar de después de la guerra, a la cual no se le veía un final cercano. En la reunión de la Cancillería del Reich celebrada el 12 de diciembre de 1941, el líder nazi se juntó con los oficiales más importantes del partido y expuso sus intenciones. La guerra estaba aún en curso y, considerando que el transporte de hordas de personas a través de zonas en combate era imposible, se decidió que los judíos que viviesen en el área polaca bajo ocupación alemana tenían que ser exterminados en los campos de exterminio situados en tierra polaca; con los judíos del resto de Europa se haría lo mismo.

La conferencia se llevó a cabo el 20 de enero de 1942 en la villa Gross Wannsee número 20, situada junto al lago del mismo nombre, en el distrito de Wannsee, situado en el suroeste de Berlín. Los acuerdos tomados condujeron al Holocausto y el programa genocida alcanzó su punto culminante en la primavera de 1942.

Los nazis distinguían entre campos de exterminio y campos de concentración, aunque los términos «campo de exterminio» y «campo de la muerte» se usaban indistintamente para referirse a los campos cuya función principal era el genocidio. Los campos de la muerte estaban específicamente diseñados para el asesinato sistemático de personas llevadas en masa en los trenes del Holocausto. Los ejecutadores no esperaban que los prisioneros sobreviviesen más de unas pocas horas después de su llegada.

En los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, los judíos eran llevados sobre todo a campos de trabajos forzados o eran recluidos en guetos, pero a partir de 1942 fueron deportados a los campos de exterminio bajo la apariencia de «relocalizaciones». Por razones políticas y logísticas, las fábricas de asesinatos más infames de los nazis estaban en la Polonia ocupada, donde vivían muchas de las personas perseguidas; Polonia era el lugar con más población judía en el territorio de Europa controlado por los nazis.  Además de eso, los nuevos campos de exterminio fuera de las fronteras anteriores a la guerra del Tercer Reich podrían mantenerse en secreto ante la población civil alemana.

El campo de Auschwitz fue un complejo formado por diversos campos de concentración y exterminio de la Alemania nazi situado en los territorios polacos ocupados durante la Segunda Guerra Mundial. Los tres campos principales fueron: Auschwitz I, el campo de concentración original, que servía de centro administrativo para todo el complejo y donde murieron cerca de 70,000 intelectuales polacos y prisioneros de guerra soviéticos; Auschwitz II (Birkenau), un campo de exterminio, donde murieron la mayor parte del más de un millón de víctimas del campo y donde se ubicaban las mujeres y Auschwitz III, utilizado como campo de trabajo esclavo para la empresa IG Farben y 45 campos satélites más.

Situado en Oświęcim (Auschwitz) a unos 43 km al oeste de Cracovia, fue el mayor centro de exterminio de la historia del nazismo, donde se calcula que fueron enviadas cerca de un millón trescientas mil personas, de las cuales murieron un millón cien mil, la gran mayoría de ellas judías (el 90%, aproximadamente un millón), aunque también deben contarse a polacos, gitanos, prisioneros de guerra, comunistas, disidentes del régimen, etc.

En la puerta de entrada a uno de los campos que componían el complejo (Auschwitz I) se puede leer el lema en alemán Arbeit macht frei («El trabajo libera»), con el que las fuerzas de las SS, que estaban a cargo del centro, recibían a los deportados, desde su apertura el 20 de mayo de 1940 hasta el 27 de enero de 1945, cuando fue liberado por el ejército soviético.

Bajo la supervisión de Heinrich Himmler, Auschwitz estuvo dirigido por el oficial de las SS Rudolf Höss hasta el verano de 1943, reemplazado posteriormente por Arthur Liebehenschel y Richard Baer. Höss, capturado por los aliados, declaró en los juicios de Núremberg antes de ser procesado y condenado a muerte por ahorcamiento en 1947 delante del crematorio de Auschwitz I. Liebehenschel fue también juzgado por un tribunal polaco y ejecutado en 1948. Baer logró evadirse y vivir bajo una identidad falsa en Hamburgo, hasta que fue reconocido y arrestado. Se suicidó en la prisión poco antes de iniciarse su proceso en 1963. Höss dió una descripción detallada del funcionamiento del campo durante su interrogatorio en los Juicios de Núremberg, detalles que complementó en su autobiografía.

Los alemanes ocuparon Hungría en marzo de 1944, entre mayo y julio, cerca de 43,000 judíos de Hungría fueron deportados a Auschwitz-Birkenau y la mayoría fueron ejecutados allí. Había días en que los hornos no daban abasto y se tenían que quemar los cuerpos en hogueras al aire libre. Familias enteras de gitanos fueron encerradas en una sección especial del campo. Pasaron por las cámaras de gas en julio de 1944, y el 10 de octubre de ese año se procedió a la exterminación de los niños gitanos restantes en Birkenau. Las cámaras de gas de Birkenau fueron destruidas por las SS el 24 de noviembre de 1944 en un intento por esconder las actividades del campo a las tropas soviéticas. El 17 de enero de 1945, ante la inminente llegada de los soviéticos, el personal nazi inició la evacuación de Auschwitz con dirección al oeste de Loslau. Cerca de 7,600 prisioneros fueron liberados por el Ejército Rojo el 27 de enero de 1945.

Después de la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, la marea se volvió contra el Tercer Reich, sufriendo graves derrotas militares a partir de 1942. Alemania fue invadida en 1945 por los soviéticos desde el este y por los aliados occidentales desde el oeste. La negativa de Hitler a admitir la derrota llevó a la destrucción masiva de la infraestructura alemana y la pérdida innecesaria de vidas en los últimos meses de la guerra.

Tras el fin del conflicto, los aliados iniciaron una política de desnazificación y llevaron a los líderes nazis supervivientes a juicio por crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y guerra de agresión en los Juicios de Núremberg. El Juicio principal de Núremberg o Juicio de Núremberg, dirigido a partir del 20 de noviembre de 1945 por el Tribunal Militar Internacional (TMI) establecido por la Carta de Londres, fue en contra de 24 de los principales dirigentes supervivientes del gobierno nazi capturados y de varias de sus principales organizaciones. Otros doce procesos posteriores fueron conducidos por el Tribunal Militar de los Estados Unidos, entre los cuales se encuentran los llamados Juicio de los doctores y Juicio de los jueces.

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