El protagonismo de los No Investidos de Autoridad

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Los venezolanos investidos y no investidos de autoridad somos los responsables de restablecer la vigencia de la Constitución, tal cual reza el artículo 333 de la Carta Magna.

¿De qué vale que con el auxilio de la Comunidad Internacional se logre desplazar a Maduro y su régimen, si lo que quede aquí después no comprende, por ejemplo, que no podemos volver a un esquema de dádivas estatales para poder sobrevivir?


 

Luis Manuel Aguana / Tic’s & Derechos Humanos (Venezuela) – 28/10/2020

Me ha llamado mucho la atención las convocatorias a la Consulta Popular por parte del Gobierno Encargado. La forma en que hacen las convocatorias lamentablemente deja ver un mensaje erróneo que dice que es el sector político el convocante de este nuevo llamado a la Soberanía Popular, cuando en realidad no es así. De allí la reacción negativa que algunos han tenido a la convocatoria a una nueva Consulta Popular, siendo este un detalle absolutamente trascendental para el éxito de una participación masiva de los venezolanos. Ese malestar viene desde que la MUD se puso el ropaje de la Sociedad Civil poniéndose otro nombre.

Los convocantes SON LOS CIUDADANOS, aun cuando sean los políticos quienes estén llamando a la población a participar porque tienen un altavoz más grande que el nuestro. Quiero decir que es completamente lo contrario: No es Juan Guaidó, ni el G4, ni la Asamblea Nacional quienes convocan a ese evento. Somos todos los venezolanos, los investidos y no investidos de autoridad, como lo indica el Artículo 333 Constitucional quienes los convocamos a ELLOS. Esta Consulta ES CONVOCADA POR EL PUEBLO VENEZOLANO. Eso debería tenerlo claro el Gobierno Encargado y su gente de comunicaciones en sus próximas convocatorias.

Los venezolanos hemos sido históricamente el “rebaño” de los grupos políticos. Rebaños de cualquier partido, sin pensamiento crítico. El esquema que se ha seguido hasta ahora es que salta un “líder” a la palestra y los demás lo siguen sin pensar. Y en la medida que ese partido no tenga un claro norte o sus dirigentes sepan cuál es la dirección que debe llevar más allá de la simpatía que provoquen en la población, los seguidores serán presa fácil de lo que digan o hagan. Es por eso que nos encontramos en el medio de esta tragedia. De allí que sea tan necesaria la educación de la población, especialmente en aspectos tan básicos como en el de la formación ciudadana.

He invertido modestamente mucha “tinta” en explicar que somos todos los venezolanos y su participación en los asuntos que nos conciernen, la única llave que nos sacará de la prisión que fabricaron los castro-chavistas-maduristas-socialistas, que ha hecho de Venezuela un despojo de lo que fuimos. Cuando se dice que solo los venezolanos seremos capaces de cambiar las cosas, no es solo retórica.

¿De qué vale que con el auxilio de la Comunidad Internacional se logre desplazar a Maduro y su régimen, si lo que quede aquí después no comprende, por ejemplo, que no podemos volver a un esquema de dádivas estatales para poder sobrevivir? Que tendremos entre todos que trabajar –SI, TRABAJAR– para reconstruir esta casa. Que este esfuerzo no solo es para “sacar a Maduro”, sino para sacar de la cabeza de la gente la basura que había antes que hizo posible a Chávez y luego a Maduro. En eso tienen que ver mucho los partidos políticos. Y eso no es otra cosa que una manera de pensar y hacer otra Venezuela en materia de política. Los nuevos políticos (que todavía no existen en funciones) tendrán que marcar esa pauta para los años que vienen.

Lo primero que deseo establecer aquí es que NUNCA el sector político venezolano, ni del régimen ni el de la oposición, estuvieron JAMÁS de acuerdo en convocar al Pueblo de Venezuela para nada más allá que llevarnos a elecciones, elecciones y más elecciones. Ese “cassette”, como se decía antes, estaba reproducido en la mente del venezolano común todo el tiempo. Es por eso que los dirigentes políticos hasta anteayer siempre pensaron que la única manera de salir de estos delincuentes era por la vía electoral. Y ESO NO HA CAMBIADO. ¿Por qué ahora si dicen que ya la vía electoral no es opción? Porque no son estúpidos, cambiaron el discurso de la boca para afuera después que la población dejó de creer en esa vía al ver las evidencias incontestables que demostraban el fraude permanente del régimen y su manera de contar los votos con un CNE arreglado como una ruleta.

De la misma manera NUNCA estuvieron de acuerdo en convocar a una Consulta Popular al pueblo venezolano, ni ahora ni el 16 de julio de 2017. Soy testigo de excepción de eso al estar presente durante varios años en muchas reuniones con dirigentes de partidos, grandes y pequeños, incluso de aquellos que se dicen “radicales”, que nunca creyeron en que convocar al dueño de la Soberanía fuera una solución para sacar a Venezuela del hueco donde se encuentra. Y ustedes se preguntarán: ¿y por qué ahora lo creen? La respuesta es que no lo creen. Y es por las mismas razones esbozadas arriba: ellos quieren decidir por el “rebaño”. Por ningún respecto desean que el “rebaño” diga otra cosa que pueda afectarles de alguna manera. Y lo grave es que estamos en un punto donde el “rebaño” si no dice algo SE MUERE.

Desde el mismo 7 de septiembre de 2020, cuando el Presidente Encargado Juan Guaidó anunció la nueva Ruta por un Pacto Unitario por la Libertad y Elecciones Libres, los 37 partidos que firmaron ese Pacto, NUNCA instruyeron a su militancia a mover un solo dedo en ninguna región del país a favor de la Consulta Popular. ¿Saboteo? No. Era una manera silenciosa de decirle a Guaidó que ellos son los que deciden. Que si ellos no se movían esa Consulta sería un fracaso. Entonces estamos aquí ante un grave caso de inversión de valores. Esto es, la carreta por delante de los caballos. Somos los ciudadanos quienes hacemos que esos partidos existan con nuestro voto, nuestros apoyos y nuestras acciones. Pero hay personajes dentro de esos partidos que tienen secuestrada la voluntad popular. Lograr que siquiera se considerara seriamente una Consulta Popular y más aún, se aprobara la opción en esa selva, fue una hazaña de mucha gente que algún día les contaré. Lo importante es que fue un primer paso importantísimo para lograr que el pueblo se expresara para torcer el rumbo extraviado de la política venezolana.

Pero la cosa no acaba allí. Los venezolanos investidos y no investidos de autoridad somos los responsables de restablecer la vigencia de la Constitución, tal cual reza el artículo 333 de la Carta Magna. En otras palabras: no son solo los Diputados de la Asamblea Nacional, los funcionarios públicos, y los militares, como investidos de autoridad, los únicos que tienen vela en este entierro en que se ha convertido Venezuela. NO. El resto que somos nosotros, LA MAYORIA, los no investidos de autoridad, tenemos también esa responsabilidad. Y no es Juan Guaidó y sus partidos quien convoca, SOMOS NOSOTROS, LOS NO INVESTIDOS DE AUTORIDAD QUIENES CONVOCAMOS a resolver el problema de Venezuela. Si fuera como ellos dicen, jamás podrían sacar a un venezolano a las calles a votar el día de la Consulta porque NO TIENEN LA CREDIBILIDAD necesaria para movilizar al grueso de la población.

El protagonismo de esta convocatoria democrática lo tenemos nosotros, el Pueblo de Venezuela. Para hacer posible esta Consulta Popular será necesaria la participación en logística pura de millones de venezolanos comprometidos a sacar el país adelante a pesar de las dificultades. Y eso dejó de estar lamentablemente en manos de los partidos políticos. De esos 37 que estúpidamente creen que los venezolanos no nos movilizaremos si ellos no lo hacen. Paradójicamente, es precisamente por eso que los venezolanos debemos participar, para posteriormente montar la batalla de la reconstrucción de los cascarones vacíos en que se convirtieron los partidos políticos en más de 20 años de oprobiosa lenidad, corrupción y colaboracionismo descarado y por encima de aquellos liderazgos tóxicos que dentro de las actuales organizaciones políticas se oponen a una renovación democrática.

Los honorables miembros del Comité Organizador de la Consulta Popular tienen en sus manos una grave responsabilidad para con Venezuela, más allá de las propias de su encargo para realizar la Consulta Popular, al ser todos ellos respetables figuras de la Sociedad Civil venezolana: imponerse de manera implacable a esa lamentable práctica de los partidos políticos y hacer valer el protagonismo de los No Investidos de Autoridad porque somos mayoría. Si así lo hiciereis que Dios y la Patria os lo premien, si no, que os lo demanden…


  • Blog: http://ticsddhh.blogspot.com / Email: luismanuel.aguana@gmail.com / Twitter:@laguana 
  • Artículo publicado en Tic’s & Derechos Humanos el día 24/10/2020 

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