¿A qué se debe el derrame de petróleo más grande de la era chavista?

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El Parque Nacional Morrocoy. Foto: Guillermo Olmo / BBC Mundo.

Fugas se estarían originando en las refinerías sin la debida contención por parte de autoridades


 

Andreína Itriago / El Tiempo (Colombia) – 27/08/2020

Los detalles del derrame de petróleo ocurrido recientemente en las costas de Venezuela –el más grande que ha habido en la era chavista, y el segundo más grande en la historia del país–, han salido paulatinamente a la luz, y no precisamente por iniciativa o interés del régimen de Nicolás Maduro.

La opositora Asamblea Nacional (AN) divulgó un informe técnico en el que se revela cuándo, dónde y la extensión de la fuga, que incluso despertó la preocupación de la activista ambiental Greta Thunberg. Lo sucedido no es poca cosa. Llegó hidrocarburo hasta el Parque Nacional Morrocoy –la versión venezolana de Corales del Rosario– y el Refugio de Fauna Silvestre de Cuare.

De acuerdo con información de la asociación civil Vitalis, se trata de áreas protegidas por ser hábitat, entre otros, del amenazado de extinción caimán de la costa, moluscos con alto valor comercial, especies de manglar sujetas a protección especial, especies de tortugas marinas en peligro de extinción, arrecifes coralinos y diversidad de aves.

La negligencia del régimen de Maduro y la destrucción de la industria petrolera han quedado en evidencia una vez más.

¿Qué ocurrió?

Inicialmente se pensó que el derrame había sido de un carguero, a principios de agosto. Pero el estudio divulgado, que elaboró el profesor de la Universidad Simón Bolívar (USB), Eduardo Klein, a partir del seguimiento de imágenes satelitales y de radar, determinó que se originó en la refinería El Palito, en Carabobo, y que se remonta, al menos, al 22 de julio.

La mancha en las imágenes llegó a ocupar más de 350 kilómetros cuadrados. El estudio concluye, así, que el derrame fue de unos 22.000 barriles de hidrocarburo, tres mil menos que los derramados en 1997 en las costas del estado Zulia, cuando se registró la fuga marítima más grande en la historia del país.

No fue sino hasta el 4 de agosto, casi dos semanas después del derrame, cuando se pronunció por primera vez el Ministerio de Ecosocialismo, mediante un comunicado, para informar de presuntas labores de saneamiento.

“Que se le demerite importancia a este suceso, habla de qué tan importantes son los recursos naturales y la vida para el régimen”, sentenció la diputada María Gabriela Hernández a este diario

¿Cómo y qué se derramó?

La versión que tiene más peso es la que planteó a EL TIEMPO el diputado Carlos González, integrante de la Comisión de Ambiente de la AN: “Presuntamente la fuga de petróleo fue en la laguna de desechos de El Palito. Llegó hasta su tope y se desbordó”.

Conocedores de la refinería explican que dicha laguna recoge residuos petrolizados, restos de catalizador de alquilación neutralizado y otros; y que, como está en el drenaje pluvial, una lluvia particularmente intensa, sumada al descuido o el derrame de producto fuera de especificación durante un intento fallido de arranque de la refinería, total o parcial, podría causar el desbordamiento.

La refinería, según ha trascendido, ha estado operando intermitentemente, al 7 por ciento de su capacidad instalada. En caso de desbordamiento –explican los entendidos– lo que saldría sería la parte superior, que es el crudo muy degradado por el sol y el tiempo de almacenamiento.

Especialistas que prefieren mantener sus nombres en el anonimato, por temor a represalias, dicen que lo que ven en imágenes y vídeos es consistentes con un derrame de la laguna de desechos de El Palito.

Cuando el crudo es fresco –explican–, “el derrame luce como una película más o menos continua de bordes suaves”. Sin embargo, en este caso, –insisten– “se trata de parches de manchas con límites abruptos”. “Eso pasa cuando el hidrocarburo está muy degradado. Se parte, está mezclado con sólidos”, explican.

El profesor Klein, sin embargo, dice que es difícil determinar el tipo de hidrocarburo a partir de imágenes satelitales, y que para saberlo habría que colectar muestras en el sitio y hacer fingerprinting.

Un buque guardacosta de la Marina de Guerra venezolana custodia el petrolero Moruy, en una foto de archivo. Foto: AFP.

¿Cuál ha sido el impacto?

Vitalis manifestó a través de un comunicado su preocupación por el posible impacto negativo del derrame sobre la biodiverisdad en las áreas protegidas, y sobre la calidad paisajística y la alteración de las actividades socioeconómicas locales.

Sin embargo, insistió en que es fundamental conocer el tipo, composición y proceso de envejecimiento del hidrocarburo derramado, no solo para determinar la magnitud del impacto, sino para orientar las acciones de recuperación y restauración de las áreas y recursos afectados.

Si se tratase de los desechos de la laguna, como se presume, los especialistas apuntan a que el petróleo tendría mayor densidad, debido a la pérdida de sus componentes volátiles. “Flota con dificultad en la columna de agua y, debido al oleaje cerca de la orilla, puede impactar el lecho marino y la vegetación”, insisten.

Hasta el momento, nadie puede afirmar con certeza cuál ha sido el impacto. Pero pronto, científicos especializados, que han sido convocados por la Sociedad Venezolana de Ecología, tras conversaciones con el Instituto Nacional de Parques (Inparques), podrán hacer un diagnóstico de las zonas afectadas, según informó una vocera de la SVE, Julia Álvarez Barco.

Nicolás Maduro durante un acto por los 83 años de la Guardia Nacional Bolivariana. Foto: AFP.

¿Quién es el responsable?

El derrame y su impacto se podían prevenir, pero las autoridades no habrían actuado como debían. “No es solo la inoperancia, la inobservancia de las normas para prevenir el accidente por parte de la refinería y Pdvsa, sino luego la inobservancia de elementales normas para contenerlo y evitar que el impacto al medio ambiente y el ecosistema fuese mayor”, acotó la diputada Hernández.

En las imágenes captadas por Klein, y según ratificó a EL TIEMPO, no se ven actividades de contención, ni limpieza. Pero, en la última del informe, del 17 de agosto, ya no se aprecia hidrocarburo frente a la refinería de El Palito.

El régimen dice haber saneado, en ocho días, y con la ayuda de 1.200 voluntarios, 90 por ciento de la zona afectada. Expertos insisten en que eso es “físicamente imposible” y que, una vez que el petróleo “no se recoge a tiempo”, antes de dispersarse, es trabajo de meses e, incluso, años. Y advierten: “A medida que transcurra el tiempo es más difícil recoger y limpiar”.

Más que limpieza, en este caso habría habido movimiento natural del hidrocarburo. “Las condiciones oceanográficas o bien transformaron el petróleo, porque eso se transforma y los componentes volátiles se evaporan, y el petróleo se aglomera, se hunde, está el otro componente que queda flotando, eso se lo llevan los vientos y las corrientes. Es posible que eso es lo que haya sucedido con esa mancha (que desapareció) frente a la refinería El Palito”, explicó Klein.

Derrames constantes

Lo que sí puede afirmar Klein es que este no ha sido el único derrame que ha habido en la zona. De hecho, durante 2019 pudo detectar presencia de hidrocarburo en la costa de la refinería, al menos una vez cada dos meses. El 22 de septiembre del año pasado documentó un derrame tan grande como el de ahora, pero ese no llegó hasta Morrocoy. Tampoco trascendió.

Se cree que, en días pasados, hubo otro derrame, en el mismo lugar. Klein, sin embargo, no puede asegurar que, efectivamente, un segundo derrame haya ocurrido, pero sí dice que vio una nueva mancha, entre el 10 y 12 de agosto, y que podía, incluso, ser mucho más grande que la primera.

Y el centro del país no es el único sitio en el que hay derrames constantes. “En la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, hemos hecho inspección desde 2016, y los derrames y fugas son continuos. En las poblaciones que se encuentran a las orillas, los alcantarillados tienen petróleo adentro”, aseguró el diputado González, quien también reportó fugas del Complejo Petroquímico José Antonio Anzoátegui, en el Oriente del país.

Cerca de allí, de hecho, hay riesgo de un derrame mucho mayor al de julio, según advirtió esta semana la Comisión de Ambiente de la AN. En la península de Paria hay un buque-tanque encallado con una carga cercana a su máxima capacidad (1.300.000 barriles), que se habría inclinado. “Presenta deterioro, no hay personal continúo haciendo mantenimiento y vigilancia”, advirtió la diputada Hernández.

Extrabajadores de la otrora filial de la estatal Pdvsa, Maraven, en Lagunillas –en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, en la que hoy hay derrames constantes–, recuerdan cómo funcionaban los equipos de planes de contingencia antes de la llegada del chavismo.

Para 1997 y 1998 en el sitio eran comunes los derrames por voladuras del oleoducto colombiano Caño Limón-Coveñas, por parte de la guerrilla. El crudo –recuerdan– caía a ríos como el Tarra, pero un acuerdo binacional permitía la acción conjunta de Ecopetrol y Maraven para contener el derrame y minimizar daños ambientales. Nada de eso se haría hoy.


  • ANDREÍNA ITRIAGO / CORRESPONSAL DE EL TIEMPO / CARACAS
  • Artículo publicado en El Tiempo el día 26/08/2020

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