Catastrófica situación de Petróleos de Venezuela

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PDVSA se ha convertido en una empresa con campos abandonados, expuestos al robo y el saqueo; sin dolientes.

De concretarse la decisión de BOPEC, Petróleos de Venezuela se vería forzada a cerrar producción o dar aun mayores descuentos, cayendo en una especie de espiral destructiva sin retorno


 

Einstein Millán Arcia / Aporrea.org (Venezuela) – 10/09/2020

La situación de Petróleos de Venezuela solo puede describirse como verdaderamente catastrófica. Desde la destructiva administración; ó desgracia administrativa de M. Quevedo y ahora con el varias veces fallido A. Chávez, PDVSA se ha convertido de proveedor de divisas para la Nación venezolana, en un centro de costos; en una empresa con activos abandonados y en una empresa irresponsable con el medio ambiente.

PDVSA se ha convertido en una empresa con campos abandonados, expuestos al robo y el saqueo; sin dolientes. En una empresa con personal desmoralizado, con salarios de hambre que perdió sus conquistas laborales en un gobierno que se hace llamar obrero y socialista, donde ni atención medica poseen. Se ha convertido en una empresa que improvisa, sin ningún tipo de estrategia, sin ningún plan preestablecido y donde nadie da la cara.

PRODUCCIÓN Y EXPORTACION:

Según el último cierre oficial de producción del mes de julio de 2020, esta se ubicó en el entorno de los 392.000/339.000 BPD (OPEC directo/Secundario). Para el mes de agosto y hacia el cierre de año, las expectativas no son nada halagadoras. Recientemente #BOPEC, donde PDVSA posee unos 10 MMBbls de capacidad de almacenamiento, pidió desalojar crudos de sus instalaciones(1) por riesgo de un desastre ambiental originado por falta de mantenimiento y desinversión. La industria ha puesto manos desde inicios de 2020 a su capacidad ociosa de «tanqueros» para utilizarlos como depósitos costa afuera, sin embargo ha copado los mismos desde mayo-junio.

Petróleos de Venezuela se ha sostenido basada en la relación inventario-producción y mientras la diferencia entre exportación-producción es mantenida por encima de cierto umbral. Aunque para el mes de agosto las exportaciones tuvieron cierto repunte hacia los 436.000 BPD, impulsadas por envíos hacia India que permitieron cierta evacuación de inventarios, ese umbral se ha venido peligrosamente reduciendo.

Y aun así se mantenga dicha cuota, ese nivel de exportación no cubre los gastos operativos de la industria, ni por el volumen exportado que realmente abona caja, ni por el precio de realización, ni menos por el rampante nivel de gastos que hoy acusa PDVSA impulsado por la ineficiencia.

De ese total exportado unos 65 MBD van a Cuba, mientras que otros 205.000 BPD a India. El resto se distribuye entre diversos «traders». Esos 270.000 BPD que van a Cuba e India no abonan flujo de caja, mientras que el resto son rematados con grandes descuentos. El contexto probable de corto plazo para la producción criolla señala un mes de agosto cerrando entre 378.000/352.000 BPD (OPEC directo/secundario), con tendencia a reducir el «gap» entre ambas fuentes. Sin embargo y de concretarse la decisión de #BOPEC, pondría presión para «catalizar» el cuello de botella final que daría el golpe de gracia a la ya menguada producción petrolera. Petróleos de Venezuela se vería forzada a cerrar producción o dar aun mayores descuentos, cayendo en una especie de espiral destructiva sin retorno.

En ambos escenarios significaría una coyuntura crítica para el gobierno, ya que ninguno de los dos les garantizaría el nivel de ingresos necesarios. En este caso la producción buscaría estabilizar alrededor de 300.000 @ 320.000 BPD hacia finales de año, con lo que el promedio estaría cerrando con suerte alrededor de 520.000/460.000 BPD @ F/A. Bajo dicha premisa y considerando un barril sostenido al nivel actual, la cesta criolla podría cerrar el ciclo con un promedio rondando $28.7, con lo cual los ingresos brutos descontando compromisos y exportaciones que no aportan flujo de caja podrían estar en el entorno de los $2.180 millones, enviando el incipiente ingreso «neto» remanente a cifras que no cubriría ni los gastos corporativos (C & A).

Ante tal panorama, Asdrúbal y la directiva han permanecido inermes y ausentes, exponiendo públicamente su incapacidad de producir soluciones viables para salvaguardar la integridad de PDVSA, mientras desde el ejecutivo hablan de rescate obrero en una empresa que muestra un rezago operacional, tecnológico y sobre todo de identidad corporativa, abismal.

GASOLINA, REFINERIAS Y DERRAMES:

Como ya hemos antes advertido desde abril, las importaciones desde Irán no son sostenibles, simplemente porque dicho país no posee suficiente capacidad ociosa para exportar gasolinas «sobre bases continuas» sino de forma restringida; pulsante. Su disponibilidad ronda los 23.000 @ 27.000 BPD, es por ello que desde finales de mayo no ha habido nuevos suministros de gasolinas desde dicho país.

Sumado a ello, los intentos por arrancar y estabilizar la producción de gasolinas del Palito y Cardón han sido fallidos y seguirán siendo fallidos mientras no exista una ruta rigurosa y planificada en las operaciones y mientras no exista el ingrediente tecnológico necesario.

Una cifra cercana a $1.500 millones de dólares se ha expuesto infructuosamente entre reparaciones e importación, cuando por 1/5 de dicho monto pudieron haber implementado en tan solo un par de semanas nuestra propuesta(2), que solo ameritaría de unos 240 millones de pie cúbicos día (MMPCD) de gas y unos $380 millones para poder implementarla en cuestión de semanas.

Al nivel de producción actual, PDVSA produce como asociados unos 1.300 MMPCD de gas, no asociado unos 350 MMPCD, mientras ventea en exceso a 1.600 @ 1.800 MMPCD. Si en Venezuela no existe acceso a gas doméstico para la población humilde es porque desde el «pent house» de la Campiña Asdrúbal y su combo no están haciendo su trabajo. Pero disponibilidad de gas para ello existe.

El caso de las refinerías venezolanas es complejo. Lo crítico surge dada la recurrente exposición de la infraestructura a paradas, incidentes y accidentes, lo cual aviva la posibilidad de un evento catastrófico de gran magnitud. Un evento cuya posibilidad es cada vez más real, considerando la creciente fatiga a que los equipos y distintas metalurgias están siendo expuestos mediante repetitivos ciclos de «stress» térmico y de carga.

Desde que con Rafael Ramírez la industria absorbió de forma irresponsable e indebida el personal de las empresas expropiadas en 2008-09 y desde el arranque de las empresas mixtas, el número y volumen de derrames y crímenes contra el medio ambiente se ha «reproducido» rápidamente. A partir de 2014-15, a pesar de los abiertos intentos de las directivas y del gobierno por encubrir su multiplicación, estos han sido inocultables precisamente por la magnitud de los mismos.

Mientras dicha incidencia en el volumen de crudo derramado cedía por un lado a medida que se reducía la actividad de taladro a partir de 2014-15, aumentaba por el otro lado como consecuencia de la creciente desinversión a que fue objeto PDVSA desde 2011-2012. Entre 2008 y lo que va de 2020, una cifra cercana a 1.220.000 barriles de petróleo y otras fracciones de hidrocarburos, han sido derramadas al medio ambiente y que se sepa, nadie ha sido llevado ante las leyes por crímenes contra el ecosistema; por el contrario, se multiplican las ofensas contra el medio ambiente mientras intentan ocultarlo y minimizarlo.

Bonus:

Aparte del desastre y la catástrofe dejados por Rafael Ramírez a su paso por PDVSA(3), la política del gobierno de N. Maduro hacia nuestra industria ha sido tan nociva, como la vil traición del grupo vende patria que lidera Juan Guaidó y sus amos, contra Venezuela.

Nadie que se haga llamar presidente, patriota, político o ciudadano de un país, permite, aúpa o promueve tal nivel de destrucción mientras mira complaciente o pasivo, como se derrumba el país a su alrededor y mueren de mengua sus ciudadanos.

La lealtad tiene un límite y ese límite lo marca el bien de la patria y su pueblo; no la subsistencia de un partido, ni menos el éxito de un plan macabro armado desde afuera, para poner mano a los recursos de todos. ¡No existe excusa que justifique la destrucción de Venezuela!


  • Notas:
    (1) https://www.reuters.com/article/terminal-operations-pdvsa-bonaire-idUSL1N1OJ1K5
    (2) https://www.aporrea.org/energia/a289541.html
    (3) https://www.aporrea.org/energia/a294708.html
  • Artículo publicado en Aporrea.org el día 09/09/2020
  • Einstein Millán Arcia / Petróleo y Gas «Upstream»/ Estudios de Especialización a nivel de doctorado en flujo de fluido en medios porosos – The University of Oklahoma, 1991 / Master of Science Petroleum Engineering – The University of Oklahoma, 1990 / Ingeniero de Petróleo Universidad de Oriente, 1979. Ha publicado y presentado en diversas revistas y conferencias internacionales más de 12 trabajos especializados en materia de Petróleo y Gas. Ha escrito más de 250 artículos de opinión y sido citado en materia de petróleo y gas en: Soberania.org, aporrea.org, NoticiasVenezuela.org, Plattsblog, Oilpro.com, las armas de coronel, segurosybanca.com, noticiascandela.informe25.com, The Slush Pit (Oklahoma Oil & Gas News), Energy Economist, La Vanguardia, spglobal y Los Ángeles Times.

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