Informe: El G2 cubano está detrás de las torturas más crueles en Venezuela

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Informe del Instituto Casla: El G2 cubano está detrás de las torturas más crueles en Venezuela. (Foto archivo).

“La injerencia cubana en Venezuela ha recrudecido en los últimos años los métodos de tortura que emplea el régimen de Maduro”, aseguró el Instituto Casla


 

Cuba Net (USA) – 17/01/2020

MIAMI, Estados Unidos.- De acuerdo al último informe anual del Instituto Casla, la “injerencia cubana en Venezuela ha recrudecido en los dos últimos años los métodos de tortura que emplea el régimen de Nicolás Maduro en la represión sistemática de la disidencia”, de acuerdo a una nota del diario español ABC. “El régimen se ha vuelto más sanguinario y usa la tortura como castigo ejemplarizante”.

Según el texto, presentado este viernes en Madrid por la directora de esa organización, Tamara Suju, y ex eurodiputada Beatriz Becerra, los nuevos métodos han incorporado “innovaciones” que aumentan el sufrimiento de las víctimas, como “la perforación de uñas en manos y pies para pasar los cables de las descargas eléctricas, el uso sistemático de bolsas plásticas para asfixiar a los torturados, el colgamiento con grúas sin tocar el suelo durante los interrogatorios, las lesiones en los genitales al ejercer violencia sexual o la intoxicación con sustancias psicotrópicas desconocidas”.

De acuerdo con el documento del Instituto Casla, con sede en Praga, el régimen de Nicolás Maduro utiliza desde 2017 “las torturas más terribles, porque la intención ahora es llevarlas al punto de pedir a sus familias que no denuncien, que no digan nada, porque cualquier cosa que dicen significa quitarles las visitas y los abogados durante meses”, reza la nota de ABC.

El estudio del Instituto Casla se centra fundamentalmente, partiendo del “caos general” venezolano “donde la crisis humanitaria se cruza con la represión sistemática”, en el empleo de la tortura, y en cómo el régimen cubano y su estructura represiva han influido para que “los patrones de las torturas se incrementen, cambien o sean innovadores”.

La nota de ABC se refiere a las torturas que tienen lugar en especial desde la División General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), organismo chavista dirigido por Iván Hernández Dala, el cual se ha convertido en el órgano represor más cruel de civiles y militares, todo esto bajo la influencia de oficiales cubanos.

“El recrudecimiento del crimen de la tortura y los terribles métodos aplicados en el 2019 fueron dirigidos en su mayoría por la Dgcim, involucrados también en hechos de represión que conllevaron a asesinatos, detenciones arbitrarias, torturas y desplazamiento forzado de personas, junto a la Guardia Nacional, el Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), las FAES (Fuerza de Acciones Especiales), la PNB (Policía Nacional Bolivariana) y los colectivos (bandas de paramilitares armados por el régimen)”, cita la nota sobre el informe del Instituto Casla.

La denuncia de la influencia cubana en el régimen venezolano de Nicolás Maduro está basada, según el informe del Instituto Casla, en “testimonios de exfuncionarios de inteligencia y desertores, así como de militares y civiles que han indicado cómo participa el régimen de la Isla en la inducción de la represión”.

Así mismo, el informe asegura que el embajador de Cuba en Venezuela es la cabeza que “organiza, controla y conoce todo sobre quiénes son, cuántos llegan, qué hacen y cómo participan”.

“Nada sucede sin su conocimiento. Los cubanos instruyen constantemente en técnicas de represión, intimidación y seguimiento, a miembros de la FANB e inteligencia, para que ellos realicen labores de investigación y espíen a sus propios compañeros y sus familias, a líderes políticos y sociales, y hacerle seguimiento directo al malestar social”, reza la nota.

El Instituto Casla, que promueve la democracia y el estado de derecho, reflejó en su informe que las labores de inteligencia cubana se realizan con pleno conocimiento del ministro de Defensa, Vladimir Padrino; el Comando Estratégico Operacional (Ceofanb) a cargo de Remigio Ceballos, y la propia Dgcim.

Según el texto, los “isleños”, como los llaman los propios militares y funcionarios venezolanos, tendrían su propia sala de operaciones en las instalaciones militares conocidas como Fuerte Tiuna, en Caracas, y el G2 cubano estaría directamente implicado en las torturas que allí se llevan a cabo.

De acuerdo al informe del Instituto Casla, citado por ABC, entre los patrones de torturas que han aumentado en los últimos años las “esposas y ataduras por largos periodos de tiempo, fuertemente ajustadas para causar heridas a propósito en las muñecas e incluso parálisis en los dedos; las asfixias y ahogamientos mediante el uso de bolsas plásticas; y las descargas eléctricas”.

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