Irán, Corea del Norte y Venezuela, la peligrosa triangulación que amenaza a EEUU

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Corea del Norte asesora en materia nuclear a Irán y en tecnología militar a Venezuela. (Archivo).

Estos tres países han conseguido, a través de estratagemas y negocios criminales, crear una alianza militar, tecnológica y económica para evadir las sanciones


 

Oriana Rivas / PanAm Post (Latinoamérica) – 17/12/2020

Irán, Corea del Norte y Venezuela, tres naciones distantes y totalmente opuestas en costumbres, idiomas y cultura pero con un enemigo en común: Estados Unidos.

Las sanciones impuestas por Estados Unidos a estos países buscan el mismo fin. Se enfocan en presionar a los regímenes autoritarios que los gobiernan hace décadas, restringiéndoles el acceso a divisas y disminuyendo los negocios que usan para enriquecerse y mantenerse en el poder.

Sin embargo, a través de estratagemas y negocios criminales han conseguido crear una alianza militar, tecnológica y económica para evadir las sanciones, así como también aumentar sus capacidades de defensa, que incluso podrían amenazar la seguridad de EE.UU.

El presidente iraní, Hasán Rohaní, y el dictador coreano Kim Jong-un han unido sus conocimientos nucleares y se prestan apoyo en la compra y venta de armas. Venezuela también entra en la ecuación por el desespero de Nicolás Maduro para abastecerse de gasolina, alimentos, medicinas y armas.

El escenario ahora se nota difuso con el demócrata Joe Biden en la Casa Blanca, porque en la mesa se maneja el posible relajamiento de sanciones, entre otras complacencias que podría otorgar a estos países.

El origen de las sanciones

Tras la Revolución del año 1979, Irán entró a la lista negra de la nación norteamericana, a partir de allí las sanciones se ampliaron por acusaciones de terrorismo y por el uso de armas nucleares. Todo empeoró para Irán en el año 2018 cuando Donald Trump salió del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) por considerar que no significaba ninguna garantía de que esa nación realmente estaba limitando la manipulación de uranio.

El régimen de Hasán Rohaní quedó de manos atadas. Las medidas prohíben la compra o adquisición de dólares por parte del gobierno de Irán, sanciones a compañías petroleras, energéticas y prohíbe las transacciones de instituciones financieras extranjeras con el Banco Central de Irán.

Al otro lado del continente asiático está Corea del Norte, sometido desde 1948 por la dictadura de Kim Il Sung y su descendencia. En 2018, EE.UU. aprobó su mayor paquete de sanciones contra ese país para frenar cualquier ingreso económico, incluyendo unas 60 compañías de comercio y transporte marítimo, de las cuales 27 son empresas y 28 son buques.

Kim Jong-un quedaba prácticamente ahogado ante la presión de EEUU para frenar el programa nuclear norcoreano. Esta decisión tomada por Donald Trump va en consonancia con un informe de la ONU, que advierte sobre los altos índices de desnutrición, insalubridad y poco acceso al agua en la población.

La cereza del pastel la coloca Venezuela, un Estado criminal que dejó atrás los negocios legítimos petroleros y las exportaciones de productos hechos en el país, para depender de otras naciones fuertemente ligadas al terrorismo como Irán.

Maduro ha permitido la entrada al país de militares e incluso terroristas que consideran a Venezuela un punto estratégico dentro del hemisferio. Ha importado petróleo a cambio de oro y ha entregado empresas venezolanas a Hasán Rohaní.

El eje del mal

Irán y Corea del Norte retomaron sus acuerdos de «cooperación»  nuclear y de misiles de largo alcance a finales de este año. Una fuente anónima de Estados Unidos aseguró que la teocracia de Teherán podría tener suficiente material fisible para un arma nuclear hacia fin de año.

Este eje del mal —término acuñado por EEUU en 2002— se apoya mutuamente con conocimientos técnicos y en el acercamiento de sus opiniones respecto a la política exterior de EEUU.

La alianza también representa una entrada de divisas para el país sometido por Kim Jong-un, que exporta armas a Irán para obtener divisas. La ONU manifestó su preocupación en 2019, iniciando investigaciones a dos compañías norcoreanas de misiles y armas sospechosas por operar en Irán.

Por otro lado, el desarrollo nuclear de Irán tendría detrás los conocimientos técnicos de Corea del Norte. La noticia salió a relucir en 2007, cuando lo asesoraba durante una prueba nuclear subterránea.

La triangulación con Venezuela

Venezuela entró en esta triangulación por las sanciones que limitan a Maduro con las exportaciones petroleras, y por ende le sacan millones de dólares del bolsillo.

El régimen iraní de Hasán Rohaní ha penetrado en todos lo niveles en el país caribeño: exporta militares, gasolina, medicamentos, se adueña de fábricas e incluso instala supermercados con productos de ese país.

Los iraníes también asesoraron al régimen chavista para exportar petróleo en barcos «fantasma» con nombres y matrículas falsas para evitar ser detectados por la ley estadounidense.

Por otro lado, un artículo de The Diplomat menciona que si bien Corea del Norte no puede reemplazar el papel monetario de China en el apoyo a Venezuela, sí puede proporcionar tecnología militar avanzada y el conocimiento institucional necesario para aprovechar aún más las sanciones estadounidenses en su beneficio.

No se supo el objetivo real y legítimo, pero en 2019 el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, viajó hasta ese país para reunirse con diputados y activistas políticos. En efecto los medios parcializados del país caribeño dijeron que la visita fue para «afianzar los lazos de cooperación».

La nueva administración de EEUU

La administración Biden puede utilizar la ayuda alimentaria para mejorar las relaciones con estos países sin legitimar sus regímenes dictatoriales, a través de cumbres bilaterales y compromisos de jefes de Estado, se lee en The Diplomat.

Sin embargo, la frase «mejorar las relaciones» está por verse, considerando la alianza que han formado estos tres países basados en el rencor contra la nación norteamericana.

Lo cierto es que más allá del resentimiento, tanto Irán como Corea del Norte y Venezuela dependen en gran medida de las próximas decisiones emitidas desde la Casa Blanca.

Irán observaba con cautela los resultados de las elecciones en dicho país, al punto que sus ciudadanos elegirán presidente el próximo año basados en las nuevas relaciones que puedan darse.

La seguridad de Estados Unidos y su política exterior no es un tema que pueda tomarse a la ligera. El próximo periodo presidencial tendrá que decidir de qué lado estar, si con las tiranías del mundo para resguardarse a sí mismo y al resto del mundo o aliarse con la dictaduras más férreas en ambos hemisferios.


  • Oriana Rivas / Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.
  • Artículo publicado en PanAm Post el día 15/12/2020

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