«PDVSA sacrificó al pueblo venezolano»

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El suministro de gas directo a los hogares también se verá interrumpido.

El ingeniero Víctor Poleo, conocedor de las entrañas de PDVSA, denuncia «la desprofesionalización, el despilfarro y la corrupción instituida». La «nueva PDVSA» y «el Gran Timonel», son culpables de que «el pueblo venezolano sea el sacrificado por tan irresponsable asignación de la renta petrolera durante 2003-2008»


 

Aída Gutiérrez / Revista Zeta (Venezuela) – 20/11/08

El ingeniero Víctor Poleo, ex directivo del Ministerio de Energía y Minas, habla sobre la crisis eléctrica, la destrucción de las instituciones del Estado convencional, PDVSA y la corrupción. Destaca el analista petrolero que «la corrupción deviene en política de gobierno, al igual que la inseguridad».

-El juicio en Miami -precisa- ejemplariza lo primero, mientras que lo segundo es el vía crucis cotidiano de muertes que nos encarcelan y desmovilizan políticamente a los venezolanos de a pie.

A su criterio «destruye quien nunca ha construido, de allí que la clase política en funciones de gobierno es apenas un lumpen intelectual sin ética alguna».

«La corrupción instituida»

-Estamos en un país en crisis, según su criterio ¿cuál es la más grave? ¿a qué se debe? ¿Cómo se puede solucionar?

-La crisis eléctrica -al igual que las varias crisis en el entero universo de las políticas públicas- es tal vez la más representativa de la desprofesionalización, del despilfarro y de la corrupción instituida. La crisis eléctrica es crisis política y, siendo que sus causas son estructurales, no existe otra solución que un cambio político.

Expresa el ing. Víctor Poleo, que «con una renta petrolera declinante -tal vez la última de las oleadas rentistas- es predecible que cuando ya sea insuficiente, el pueblo venezolano sea el sacrificado por tan irresponsable asignación de la renta petrolera durante 2003-2008 (medible en correspondencia con una factura petrolera de ca. 800 mil millones de dólares) y su secuela de inflación, descapitalización, desempleo, desinversión, pobreza…».

Para el analista petrolero el pueblo, sin embargo, ha de castigar el 23N a quienes han hecho de la corrupción y de la inseguridad las dos más exitosas políticas públicas revolucionarias. «Ha de castigar a quienes todavía materializan un fraude político sin paralelo, artífices de una esperanza fallida causada en 1998. Con base en un castigo tal, las desfiguradas FFAA confrontan un desafío colosal como administradores que son de la violencia institucional», enfatiza.

La vieja PDVSA vs la nueva PDVSA

El ingeniero Víctor Poleo, menciona a Alberto Quirós Corradi, quien ha caracterizado la actual PDVSA (la nueva) como el Estado dentro de ella – i.e.: la PDVSA que ha fagocitado al Estado-, para así antagonizar con la anterior caracterización de (PDVSA, la vieja) un estado dentro del Estado.

Considera que «la caracterización de PDVSA la nueva por Quirós es feliz pero, a nuestro juicio, incompleta porque no focaliza en la destrucción de las instituciones del Estado convencional desde PDVSA».

-¿A qué se refiere?

-Hemos caracterizado la vieja PDVSA (pre-1999) como meta-Estado, es decir: un Estado o feudo más allá del Estado convencional, que estuvo comprometida con sus fines corporativos y divorciada de la Sociedad, su accionista originario. No obstante, la vieja PDVSA no destruyó las instituciones del Estado convencional, pero si le disputó la propiedad y asignación de la renta petrolera.

-La nueva PDVSA (post-2002) -prosigue Víctor Poleo– la caracterizamos como para-Estado, es decir: un Estado paralelo desde donde se ha gestado la destrucción de las instituciones del Estado convencional y entre ellas las más relevantes son el BCV (reemplazado por BANDES/FONDEN para apropiarse el Gran Timonel de la entera renta petrolera) y las FFAA (desfiguradas en su razón de ser y envilecidas con renta petrolera por el Gran Timonel).

-¿Los sucesos del 2002 fueron determinantes para la transición de la vieja PDVSA a la nueva?

-Los hechos del 2002 son un hito histórico en la relación PDVSA-Estado. Los desenlaces de abril y diciembre le fueron probabilísticamente favorables al Gran Timonel. ¿Qué hubiera ocurrido?, nos preguntamos, si en abril 2002 Raúl Baduel no hubiera estado al frente de la brigada de paracaidistas de Maracay. En igual vena, nos preguntamos qué hubiera ocurrido en diciembre 2002 de imponerse en el Alto Mando la tesis de no sólo dominar a la PDVSA que ejecutaba entonces un embargo petrolero a sus accionistas, sino, de mayor importancia, remover al Gran Timonel.

Continua Víctor Poleo: «Alí Rodríguez trepa a la presidencia de PDVSA en junio 2002, alienta la crisis de diciembre y ejecuta luego la purga de 20.000 profesionales de PDVSA. La descapitalización de conocimientos en PDVSA es el mayor crimen contra la Sociedad, dando inicio a la destrucción de PDVSA la vieja.»

-Pero, según el Presidente «ahora PDVSA es del pueblo…»

«Ahora PDVSA es del pueblo…» y El Gran Timonel completa el silogismo: «Yo soy el pueblo, luego PDVSA es mía». Desde entonces administra en primera persona la asignación de la renta: yo decido que yo te doy o no … etc. y la administra groseramente sin control de poder alguno, como quiera que el Estado paralelo es justamente para ello.

Asegura que de allí parte el desempleo y la pobreza causadas por la destrucción de las clases profesionales y productivas de la Nación. Agrega que más grave aún es el uso de la renta petrolera para desestabilizar naciones de Centro y Sur América.

Injerencia de la Habana

Indica Víctor Poleo que los precios del petróleo escalan desde el 2003 a la fecha, y así también mayor es la renta petrolera, una riqueza no trabajada por los venezolanos que nos viene del trabajo de otros.

-Es entonces (post-2002) -explica Víctor Poleo– cuando crece la injerencia de La Habana y se fertiliza la puesta en escena de un guión ad hoc de los ex-soviets de Putin, que traza la destrucción del Estado convencional y la construcción artificiosa de un Estado paralelo con epicentro en PDVSA la nueva.

Alí Rodríguez -prosigue- todavía hoy embajador en La Habana y su pro-cónsul en Venezuela, arbitra el trasvase de renta a las pseudo-instituciones del Estado paralelo y a La Habana como centro irregular de transacciones petroleras y financieras, mientras que Rafael Ramírez funge de personalísimo oficinista bancario para el Gran Timonel.

«En su momento, los Rodríguez y Ramírez capitaneados por el Gran Timonel mal podrán evadir el juicio de la Historia y -en beneficio de todos- bien califican hoy para un juicio penal y político a la manera de Miami y con un final a lo Nüremberg«, vaticina Víctor Poleo.


Revista Zeta No. 1684 / E-mail: revistazeta@cantv.net

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