Alex Saab admite nexos del régimen con Irán, Rusia y Turquía contra EEUU

0
42
Álex Saab actualmente está detenido en Cabo Verde, a la espera de su extradición a EE.UU. (Archivo).

El acusado de lavado de dinero en nombre del régimen chavista admitió que estableció vínculos de cooperación estratégica en nombre de Maduro, en una entrevista ofrecida a RT. La defensa informó sobre la celebración de una audiencia este viernes sobre la extradición en el Tribuna de la CEDEAO


 

Gabriela Moreno / PanAm Post (Latinoamérica) – 05/02/2021

Habló y se enredó. Después de seis meses Alex Saab, señalado como testaferro del régimen de Nicolás Maduro, rompió el silencio sobre su arresto en Cabo Verde por orden de Estados Unidos, tras acusarlo en junio de lavar 350 millones de dólares en una red de corrupción chavista. Sin embargo, su justificación la hizo en términos científicos.

Basado en definiciones de la biología admitió sus nexos con Irán, Rusia y Turquía. En una entrevista con el canal ruso Actualidad RT reconoció que sus relaciones con estas naciones “no se enmarcan en ninguna absurda teoría de la conspiración, sino que se basan en necesidades simbióticas en el contexto de un agresor común”.

Parece difuso, pero no lo es. Ese tipo de necesidades y relaciones son estratégicas. Se originan de una interacción conjunta cuando una especie amplía su capacidad de supervivencia utilizando a otras especies para que cubran algunas de sus necesidades básicas y vitales, como la sanguijuela, que se alimenta de la sangre del hospedador, explica La Comarca.

Dentro de la fauna política también es “necesario buscar soluciones para crear nuevas cadenas de suministro, logística, financiación y de relaciones comerciales a menudo con empresas y países que históricamente habrían quedado fuera del mercado venezolano, debido a la presencia de empresas estadounidenses. Esto se dio, especialmente, en los sectores alimenticio, farmacéutico y de bienes de consumo” aseguró Saab.

Así el barranquillero defiende tanto al chavismo, como a sus gestiones. A su vez, sostiene que “Venezuela es un Estado soberano que tiene derecho a manejar sus asuntos como decida y con quien quiera”.

De proveedor a gestor

El nombramiento de Saab como embajador plenipotenciario por parte del régimen chavista para tratar sus asuntos en África es el resultado de los negocios de este colombiano con Maduro. Eso también lo reconoce. Sus vínculos derivaron de la experiencia que él junto a sus socios adquirían mientras gestionaban y organizaban «la logística que suponía un importante contrato de viviendas sociales en 2011», confiesa a Actualidad RT, el único que hasta ahora logra contacto con él desde que está bajo arresto domiciliario.

En aquel entonces, acepta que se le concedió un “primer contrato para convertirnos en proveedores del programa de alimentos de bienestar social, en 2015” y tras cumplir con los plazos, así como con el presupuesto escaló entre el régimen.

“Me basé en ese éxito inicial y aunque no soy el único proveedor del programa, soy uno de los más grandes” revela Saab mientras subraya que genera 100.000 empleos en Venezuela en diferentes sectores.

“Me sentí honrado y agradecido por ser nombrado enviado especial” porque con ello “colaboraba en el abastecimiento y suministro de alimentos básicos y medicamentos” aunque no oculta que la designación implicaba dotarlo de “inmunidad e inviolabilidad para viajar y negociar libremente”. Y para cumplir, recalca que trabajó con “diligencia en todo momento, siendo consciente de la responsabilidad”.

Un caso sin límites

Saab quiere estar libre. Lo repitió una y otra vez ante cada interrogante porque se considera parte de una “extralimitación judicial por motivos políticos de Estados Unidos y de algunos de sus compinches regionales” cuya meta es debilitar al Maduro utilizándolo para extraer «información para usar en su contra», señala.

“No soy el verdadero objetivo” aclara mientras se asume como uno más en la lista de una ‘lawfare’ (guerra jurídica) en procesos judiciales con fines políticos, por parte de EE.UU.

“Todo ello hace que mi detención sea arbitraria e ilegal” subraya. Para Saab quienes quieran atacarlo deberían preocuparse por “los detalles del costo de los seguros o la disponibilidad de los buques de carga que no estén amenazados con sanciones de EE.UU”.

Tampoco había una orden de detención ni de EE.UU. ni de Cabo Verde refuta porque “la notificación roja de Interpol se hizo a la medida, a petición de EE.UU., y solo se presentó después de la detención”.

Saab también alega que de acuerdo con el derecho internacional, si Cabo Verde no quería reconocer su condición debió declararlo ‘persona non grata y dejarlo continuar su viaje a Teherán, pero en su lugar, a petición de EE.UU., optó por “involucrarse deliberada y calculadamente en un proceso con motivaciones políticas, sin pensar en las consecuencias” indica.

La esperanza en Biden

Aunque Saab asegura que tiene “una defensa muy sólida” deja ver que la extradición a Estados Unidos está en las manos del nuevo titular de la Casa Blanca, Joe Biden, quien cree que “tiene la oportunidad de cambiar las malas artes de Donald Trump, de centrarse en todo lo referente a su política exterior, de recuperar la separación de poderes, en definitiva, de superar los fantasmas del pasado”.

Eso lo sacaría “del circo mediático” en el que está envuelto y lo mantiene sin “comunicación libre, escribir cartas, usar celular, recibir visitas de familiares, nada”.

En su opinión, el beneficio del cambio de la prisión a un domicilio es “una farsa completa”  y sostiene que el fiscal de Cabo Verde se lo otorgó pese a anteriores rechazos para evitar que la Comunidad Económica de los Estados de África fustigara a Cabo Verde por no acatar la solicitud que al respecto ya había emitido su Tribunal.

Por ahora, está en una casa rodeado por más de 50 oficiales armados del Ejército y de la Policía que controlan hasta su comida. No puede ni salir al patio de la casa porque ahí también tiene ojos sobre él a través de un dron. Solo sus abogados tienen acceso.

La defensa sigue apelando al Tribuna de la CEDEAO

El Tribunal de Justicia de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) celebró este viernes una audiencia sobre el caso de extradición de Álex Saab. La organización regional de la que es miembro Cabo Verde, escuchó los argumentos de las partes, según informó el equipo legal del colombiano en un comunicado reseñado por la agencia EFE.

La defensa, ejercida este viernes por el abogado nigeriano Femi Falana, insistió en que, en el momento de su detención, el presunto testaferro de Maduro «realizaba una misión especial humanitaria en Irán», por lo que «tenía, y sigue teniendo, la condición de enviado especial de Venezuela».

En representación de Cabo Verde, el abogado Henrique Borges, esgrimió que este país no reconoce la autoridad del Tribunal de la CEDEAO para decidir en este litigio, pues no ratificó el protocolo que otorga jurisdicción a la corte en casos de derechos humanos.

Borges también señaló que no hay ningún indicio de que Saab tenga condición diplomática, según el comunicado emitido por la defensa, que se mantiene a la espera de un fallo sobre la extradición.


  • Gabriela Moreno / Periodista venezolana residenciada en Chile. Egresada de la Universidad del Zulia. Experiencia como editora y productora de contenidos para medios impresos y digitales con énfasis en las fuentes de política e internacional.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.