Estado contó con $50 millardos para evitar la crisis eléctrica

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"Los costos de las obras eléctricas asignadas selectivamente a empresas internacionales asociadas a gobiernos amigos, representan montos de más del doble a los que se ofertan en otros países".

Especialistas advierten del rezago y altos costos en los proyectos del sector


 

Mariela León / El Universal (Venezuela) – 26/04/10

Un grupo calificado de especialistas en energía considera que la crisis eléctrica «pudo haberse evitado». Los proyectos en generación, distribución y transmisión «fueron planificados y concebidos, los contratos otorgados, los recursos aprobados, pero las obras no se encuentran por ningún lado».

Gustavo González Urdaneta, ex presidente de la Electricidad de Valencia (Eleval); Jorge Pirela e Iñaki Rousse, ex gerente general y ex director de la Electricidad de Caracas (EDC); Víctor Poleo, ex director de Electrificación del Caroní (Edelca) y Miguel Lara, ex gerente general de la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis), elaboraron un denso informe que facilita la comprensión del sector eléctrico de cara a sus requerimientos, planes y visiones y, el rezago acumulado en los últimos años.

En el documento CRISIS ELÉCTRICA, UNA TRAGEDIA QUE UNE A LOS VENEZOLANOS, los analistas afirman «categórica y responsablemente, que a la administración del presidente Hugo Chávez nunca le ha faltado ni piso legal ni piso político ni dinero para haber adecuado apropiadamente la infraestructura del sector eléctrico».

Determinaron en la investigación que «más de 50 mil millones de dólares han ingresado al sector eléctrico en estos 11 años» de gobierno. Recursos «suficientes» para «haber instalado fuentes alternativas de generación térmica, haber concluido satisfactoriamente los proyectos hidroeléctricos del Bajo Caroní y, haber realizado el mantenimiento y la expansión de las redes de distribución y transmisión».

Parte de estos dineros «entregados por el Ejecutivo de manera recurrente, pudieron haber permitido hacer hasta dos Planta Centro (Carabobo), por ejemplo, y sin embargo los trabajos operativos de esa termoeléctrica no han concluido» y han sido prorrogados en el tiempo, igual sucede con el desarrollo Uribante-Caparo (Táchira) y otros proyectos, adicionó Poleo. Recientemente voceros sindicales han informado de la investigación que se sigue sobre presunta malversación de fondos en Planta Centro.

Dijo el analista que con esos recursos se construyeron «Macagua, Guri, Caruachi, las líneas de transmisión y las subestaciones» que hoy soportan el sistema eléctrico.

Al descubierto

El documento pormenoriza que ese importante volumen de recursos provino de varias fuentes de financiamiento: asignaciones fiscales anuales aprobadas por la Asamblea Nacional durante 1999-2009, de $7 mil millones; créditos adicionales en igual período, de $700 millones y, por factura eléctrica en ese plazo, $27 mil millones «el grueso de los recursos, a pesar de que el pliego de tarifas eléctricas están congelado».

En adición, indica el texto, «se conoce un considerable conjunto de otros proyectos y asignaciones ad hoc en el orden de $15 mil millones» que, de manera desagregada, se tienen créditos de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), $4.700 millones; Pdvsa compró las empresas eléctricas de Valencia, Nueva Esparta, San Felipe, Caracas y recientemente Turboven, por $1.300 millones; negocios eléctricos con terceros países, $3.000 millones; Fonden $900 millones y Fondo Chino-Venezolano $2 mil millones. Así como en préstamos con Nordic Investment Bank y Northen Trust Company, $83 millones; y la emergencia eléctrica, $4 mil millones.

Costos inflados

Puntualiza el estudio que en materia de «costos de las obras eléctricas asignadas selectivamente a empresas internacionales asociadas a gobiernos amigos, representan montos de más del doble a los que se ofertan en otros países». Es el caso de la «empresa argentina Impsa que rehabilita el equipamiento electromecánico de Macagua a un costo cercano de $400 millones, con la ironía de no añadir 1 kilovatio hora a la generación del sistema hidroeléctrico del Caroní».

Advierten los ingenieros que bien conocida es «la injerencia de Cuba en dictar política eléctrica en Venezuela y de agenciarse recursos financieros por vía de la Unión Eléctrica de ese país». Se trata de bombillos ahorradores y de plantas de generación distribuidas -de pocos años de utilidad- «que son suministrados y no fabricados por ese país, por la vía de la triangulación haciendo más costoso esos equipos para los contribuyentes venezolanos».

Las plantas térmicas de la General Electric, adquiridas por Sidor «no son nuevas y carecen de sentido instalarlas en Puerto Ordaz», lugar de origen de la fuente hidroeléctrica que provee de energía al 70% del territorio, pudiendo ubicarlas en el centro u occidente del país.

«Tocoma, en manos de la brasileña Odebrecht, poco menos que duplica su costo actual de $4.700 millones frente a su costos original de $2.600 millones». También se señala que «el consorcio español Iberdrola-Elecnor que construye Termo Sucre está cobrando 1.400 euros por cada kV instalado, cuando esa empresa cobra menos de 600 euros en otros países; igual ocurre con la española Duro Felguera que presenta un exceso de precio en 1.800 millones de euros en Termocentro».


E-mailmleon@eluniversal.com

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