Luis Almagro y sus posturas «camaleónicas» que favorecen el socialismo

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Luis Almagro se desempeña como secretario general de la OEA desde marzo de 2015. (Archivo).

El excanciller del gobierno socialista de José “Pepe” Mujica fue reelecto en marzo de 2020 como secretario general de la OEA


 

Eduardo Flores / PanAm Post (Latinoamérica) – 06/11/2020

Cuando hablamos de Luis Almagro hablamos del primer secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) que tiene en su despacho una imagen del asesino serial Ernesto “Che” Guevara, símbolo que representa todo lo opuesto a la gestión que se hace necesaria en Latinoamérica.

Almagro fue militante en el Frente Amplio de Uruguay hasta el año 2018, partido de centro izquierda y “antiimperialista”, afiliado al Foro de Sao Pablo, al Congreso Bolivariano de los Pueblos y al Grupo Progresista.

También fue embajador de Uruguay ante el comunismo chino en el primer gobierno socialista de Tabaré Vázquez, y ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay durante el gobierno socialista de José “Pepe” Mujica, hasta llegar al cargo de Secretario General de la Organización de Estados Americanos.

Gestión en la OEA

Luis Almagro fue electo secretario general de la OEA en marzo de 2015 y reelecto en marzo de 2020, arrastrando vicios de José Miguel Insulza. Al llegar a la organización destacó con orgullo ser el único secretario general que tiene una imagen en su despacho del asesino serial Ernesto “Che” Guevara, uno de los responsables del totalitarismo cubano que afirmaba: “Fusilamientos, sí, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte”.

Venezuela se ha convertido en el centro de su gestión. Almagro ha manifestado su deseo de que Cuba se incorpore a la OEA, propuesta bastante difícil de digerir, si se tiene en cuenta el gran esfuerzo que se desplegó en su momento a favor de que el organismo que él dirige aplicara al régimen venezolano la Carta Democrática Interamericana.

Ahora bien, si Venezuela no es compatible con la OEA, tampoco lo es Cuba, puesto que ambos han violentado históricamente las normas y preceptos del organismo y han faltado a numerosos acuerdos iberoamericanos, por no ser gobiernos promotores de la libertad y los derechos inherentes al ser humano. Al contrario, son regímenes responsables de la profunda oscuridad que viven sus naciones.

El secretario general debe explicar y justificar ciertas acciones fundamentadas en mentiras y contrariedades en su discurso. A pesar de que los Castro imponen restricciones a personalidades notables en el mundo de la política con credenciales diplomáticas, Almagro logró visitar la isla y tener un encuentro ameno con el entonces dictador a cargo, Raúl Castro.

Luis Almagro entendió lo inexplicable. Se enfocó en aplicar el plan al pie de la letra, apoyando el socialismo latinoamericano, sin importar el fracaso acumulado y los múltiples abusos en diversos países de la región, mientras se mostraba sarcásticamente como “un campeador de la causa venezolana”. Con estas posturas camaleónicas de políticos y diplomáticos se ha mantenido el socialismo del siglo XXI.

Se le ha visto al secretario muy sonriente y con una amistad fluida no solo con Castro, también con Evo Morales, Nicolás Maduro, Elías Jaua y Hugo Chávez en su momento. De la misma manera, se le ha visto con gran cercanía al interinato de Juan Guaido, el muro de contención del régimen de Maduro y sus funcionarios inmiscuidos en innumerables casos de corrupción y negocios turbios con el chavismo.

La Carta Democrática Interamericana

Ha habido mucha especulación sobre la aplicación de la Carta Democrática Interamericana al régimen de Nicolás Maduro. Se invocó un par de veces sin obtener resultados positivos. Quizás fue solo una pantomima. No hubo más que una ruptura que posteriormente dio inicio al retiro formal del régimen venezolano de la organización en abril de 2017. Pero concretar la salida tomaba dos años y liquidar toda la deuda con el organismo.

En ese periodo, la OEA emitió una resolución sobre el desconocimiento de las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018, en las que Maduro se proclamó reelecto. Un total de 19 países votaron a favor del desconocimiento de dichos comicios, cuatro votaron en contra y 12 salvaron su voto.

Finalmente Venezuela no se retiró de la OEA, consecuencia de la aparición de Juan Guiado al ser reconocido su interinato como un presunto “gobierno de transición” en vísperas de formalizarse el retiro. Guaidó nombró a Gustavo Torre como nuevo representante permanente ante este organismo, quien tomó asiento el 9 de abril. Se encargó de detener de manera inmediata el proceso de retiro y aseguró reincorporarse a las comisiones.

Por otro lado, el canciller del régimen de Maduro, Jorge Arreaza, anunció el 27 de abril: «Desde hoy la República Bolivariana de Venezuela no pertenece a la OEA. Estamos fuera de la OEA por voluntad del pueblo, habiendo cumplido con todo lo que establece la carta fundacional».

Venezuela y la OEA hacen de la situación latinoamericana una comedia de mala muerte, donde los intereses son los que prevalecen y solo importa el hacer creer que se esta haciendo algo, pero a la final no sucede nada. Todo este alboroto de la carta interamericana, el retiro de Venezuela y la llegada de Guaidó a la OEA no es más que un plan del socialismo del siglo XXI para hacer ver a Luis Almagro como la pieza fundamental para “recuperar la democracia de Venezuela”.

El legado de Chávez

Luis Almagro es un fiel creyente del legado de Chávez y seguidor del modelo socialista fracasado impuesto en Venezuela. No solo participó en el funeral del fallecido dictador, sino también declaró elogios a su favor una vez electo como secretario general de la OEA.“Si yo tuviera que decir algo de Chávez, diría que es el político latinoamericano más grande, más genial en su dimensión intelectual y moral de los últimos 52 años”.

También aseguró que “a estas alturas, nadie puede desconocer el extraordinario papel de estadista que tuvo Hugo Chávez y que tiene, porque su legado permanece. El presidente Chávez nos dejó en ese periodo de gestión la CELAT, el ALBA, UNASUR y el ingreso al propio Mercosur. Fortaleció todos los mecanismo en los cambios dentro de la región y tuvo una visión clara y estratégica para proyectar esos mecanismos de integración y de consolidación de políticas internacionalmente”.

Hay que recordar que Almagro también ha sido un fuerte crítico de la labor que emprendió Estados Unidos en 2015 para solicitar sanciones al régimen de Maduro y sus funcionarios. Condenó la postura de Washington y la calificó como una agresión a Venezuela, al indicar:

“El presidente estima que un mecanismo como sanciones unilaterales no constituye un instrumento válido ni conforme al derecho internacional, y nunca ha servido para fortalecer el posicionamiento de los pueblos, en definitiva quienes verdaderamente ejercen la función de autodeterminación y de marcar los cambios en las democracias de nuestras regiones. Este tipo de sanciones definitivamente traen perjuicios a los pueblos y desestabilizan sus democracias, también desestabilizan la región porque la democracia en Venezuela es un instrumento fundamental de estabilidad en la región. Entendemos que es necesario continuar fortaleciendo la democracia y el dialogo en Venezuela, entendemos por nuestra parte que hay que hacer todos los aportes necesarios para generar las mejores condiciones para que esta estabilidad tan necesaria en Venezuela no se vea afectada por factores exógenos y externos”.

Queda claro que el secretario general de la OEA es afecto a Nicolás Maduro y su gabinete, con quienes ha sostenido encuentros en innumerables ocasiones y de quienes se ha rodeado en sus visitas a Venezuela.

El regreso del MAS a Bolivia

Tras resultar electo presidente Luis Arce en Bolivia, el abanderado de Evo Morales por el MAS —quien asegura su retorno y la continuidad de la izquierda en la región— me encuentro de manera sorpresiva con un tuit de Luis Almagro, que me llama muchísimo la atención. Almagro felicita al pueblo de Bolivia al informar que este se expresó en las urnas, deseado éxito al abanderado de Evo Morales y asegura que su gobierno forjara un futuro brillante para el país, sí, aunque suene insólito, se refiere en realidad a que el socialismo del siglo XXI tiene futuro y continuará vigente en la región.

Visto esto comienzo a indagar y me encuentro con la denuncia de Carmen Gonzáles, senadora boliviana por el departamento de Pando para el periodo 2015-2020, quien asegura que:

“Con la visita de Luis Almagro a mediados de 2019, se han rescatado dos aspectos fundamentales, uno que viene Almagro a convalidar la postulación de un dictador que esta ya de manera ilegal en el poder como lo es Evo Morales”, y por otra parte indica que: “Seguramente viene también a pedir el voto, porque quiere repostularse como secretario general en la OEA. También se le realizó una petición al secretario para que interceda ante CIDH y sea interpretado el artículo 23 ¿y que hizo Almagro? Nada. Simplemente ha rechazado este pedido y viene por invitación de un gobierno dictador, pues los bolivianos rechazamos su llegada”.

Al tener conocimiento de dicha denuncia, me puse en contacto inmediato con la senadora, quien me suministró un ejemplar de la denuncia penal que realizó en contra de los vocales del TSE por los delitos de “incumplimiento de deberes, de acuerdo con el art. 175 de la ley del régimen electoral, que establece la obligación legal de publicar resultados preliminares. Este hecho, en las elecciones del año pasado fue la base para detectar el fraude electoral”.

También se refiere al daño económico al Estado porque “se gastó la suma de 776.321 bolivianos en contratos de auditoría informática, habilitando el sistema ‘DIREPRE’ para la publicación de resultados preliminares —que de manera intempestiva— la noche antes del día de las elecciones suspendieron, generando incertidumbre en la ciudadanía, hecho que va en contra de los principios básicos de publicidad y transparencia. Pero algo que más llama la atención es que el TSE haya contratado a la misma empresa que originó el fraude del año pasado”. Denuncia que Luis Almagro Rechaza y pasa por desapercibida.


  • Eduardo Flores es analista político venezolano, coautor del texto Salvemos a Venezuela. También conduce el programa Foro contra el socialismo.
  • Artículo publicado en PanAm Post el día 31/10/2020

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