¿Cuáles son los nuevos negocios del «bolichico» Alejandro Betancourt?

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Alejandro Betancourt López hasta ahora ha evitado cargos judiciales en Europa y Estados Unidos. (Archivo).

Betancourt figura en una serie de registros corporativos filtrados de Luxemburgo. Dichos documentos muestran que controla un número importante de compañías que hasta este momento eran desconocidas en el paraíso fiscal europeo


 

Milagros Boyer / PanAm Post (Latinoamérica) – 13/02/2021

El nombre de Alejandro Betancourt López vuelve a resonar en los periódicos. Como es costumbre, sigue asociándose a investigaciones y vínculos con lavado de dinero. Este venezolano forma parte de una cofradía de jóvenes empresarios que amasaron grotescas fortunas bajo el ala del gobierno de Hugo Chávez, que les concedió millonarios contratos. A este clan lo denominaron «bolichicos». Hoy su nombre es noticia por estar presente en varios negocios en Luxemburgo.

De acuerdo con Miami Herald, Betancourt figura en una serie de registros corporativos filtrados de Luxemburgo. Dichos documentos muestran que este «bolichico» controla un número importante de compañías que hasta este momento eran desconocidas en el paraíso fiscal europeo.

Ahora se confirma este sería el nuevo target de Betancourt, quien ha estado bajo investigación por más de cinco años y ha evadido casi de manera quirúrgica la posibilidad de involucrarse con sistema bancario y el mercado inmobiliario estadounidense. Actualmente, el venezolano se encontraría invirtiendo en «compañías de maletín» registradas en España, donde reside actualmente, así como en Suiza y Luxemburgo.

Según declaraciones hechas por el abogado Alejandro Rebolledo y recogidas el diario estadounidense, tanto Betancourt como otros empresarios, entre los que figura su primo y exsocio, Francisco Convit Guruceaga —quien enfrenta cargos judiciales en el Sur de Florida— usan a Luxemburgo y otras jurisdicciones para mover fondos opacos a través de compañías fantasmas.

Los controles en Luxemburgo

Tras una rigurosa indagación hecha por Miami Herald, se comprobó que Betancourt aparece como “beneficiario real” en al menos cuatro empresas registradas en Luxemburgo.  Se trata de Latin America Ventures Sarl, Gainsboro Developments registrada en 2015, Ming International en 2016 y O’Hara Financial en 2018. Según los reportes, estas compañías han sido utilizadas para canalizar cientos de millones de dólares en negocios como exploración de petróleo y también en otros rubros.

Tanto Latin America Ventures como Gainsboro Developments han estado como intermediarios entre algunas inversiones de Betancourt. Miami Herald también especifica lo siguiente: «Otra de las empresas de Betancourt en Luxemburgo, Ming International, invierte en una empresa de lentes oscuros de moda, Hawkers, que se asoció con la estrella del fútbol, Lionel Messi, para diseñar una línea de gafas, según los registros corporativos de Luxemburgo».

Por último, entre las propiedades de los registros de O’Hara Financial S.A. hay un jet privado Falcon 2000. La aeronave ha sido vista en el Reino Unido, España, los Países Bajos y las islas portuguesas de las Azores, además de Polonia y Rusia.

Betancourt igual se defiende. De hecho, sus abogados, Jon Sale y Frank Wohl, dicen que el venezolano solamente está utilizando las empresas para inversiones legítimas.

“Los activos y fuentes de ingresos del Señor Betancourt son perfectamente legales”, dijeron sus abogados en un comunicado difundido el miércoles. “No están ocultos. De hecho, su participación en las empresas de Luxemburgo ha sido divulgada públicamente y está a la vista de todo el mundo. Él es un empresario legítimo y muy exitoso que no ha infringido ninguna ley”, replica el reportaje.

Los nexos de Betancourt con la oposición venezolana

Betancourt es astuto. Este «bolichico», de acuerdo con la prensa, ha jugado también en la acera de enfrente en el campo político. En primera instancia, tras la muerte de Chávez, Betancourt se distanció de Nicolás Maduro así como también de sus allegados. Sin embargo, no se limitó a alejarse del régimen, sino que también ha brindado apoyo a los líderes de la oposición en Venezuela. Imágenes del padre del dirigente opositor Juan Guaidó; así lo confirman.

Panam Post reveló en exclusiva cómo Alejandro Betancourt organizó una reunión con Wilmer Guaidó, en su castillo ubicado en la provincia de Toledo, España. Dicho encuentro se urdió con el fin de invitar al entonces abogado de Trump, Rudy Giuliani, a su residencia, para que se hiciera un lobby frente al Departamento de Justicia de Estados Unidos, que investiga al boliburgués por casos de corrupción relacionados al desfalco a Venezuela debido a contratos con el chavismo.

La reunión en concreto buscaba vender a Giuliani este discurso de que Betancourt, al colaborar con Juan Guaidó, también estaba contribuyendo con el principal aliado del Gobierno de Donald Trump en Venezuela, según Reuters.

Dicho encuentro, al parecer, también dio frutos, pues, según la mencionada agencia, varias semanas después de la reunión, Giuliani «instó a los fiscales del Departamento de Justicia a que actúen con calma en el caso de Betancourt», de acuerdo con declaraciones de una fuente anónima y del exsocio de Giuliani, Lev Parnas.

Otros negocios opacos de Betancourt

En septiembre de 2020, un informe publicado recientemente por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ en inglés) reveló que al menos dos venezolanos estuvieron involucrados en varias transacciones millonarias con fondos presuntamente ilícitos en bancos globales. En los reportes figuró el nombre de un magnate de la construcción con altos vínculos con el régimen de Nicolás Maduro, así como también un funcionario chavista señalado de ser testaferro de Tareck El Aissami y también se muestra a Betancourt como uno de los clientes de las entidades investigadas.

Estos documentos expuestos contienen datos sustraídos de 2100 reportes de actividades sospechosas (SAR en inglés), que son presentados por los bancos y demás firmas financieras a la Red de Cumplimiento de Delitos Financieros (FinCEN en inglés), una agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

A su vez, se refleja que entre 2009 y 2017 se reportaron transacciones sospechosas vinculadas con Venezuela que involucran más de 4.800 millones de dólares. De este monto, 70 % estuvo entrelazado con recursos públicos y tenían al Ministerio de Finanzas o también a PDVSA como protagonista en la mayoría de las operaciones.

Los documentos también revelan cómo los bancos en Europa y Estados Unidos habrían facilitado el flujo de dinero desde Venezuela, a pesar de los señalamientos de irregularidades financieras.

Entre las aseveraciones hechas por ICIJ sustentadas por registros y otros documentos, figura que los bancos suizos CBH (Compagnie Bancaire Helvétique) y Julius Baer Group, ayudaron a los venezolanos a sacar efectivo del país, estableciendo cuentas en el extranjero que ocultaban el origen de su dinero.

Otras entidades como JPMorgan Chase, con sede en Nueva York, y Standard Chartered, con sede en Londres, también habrían procesado transacciones cuestionables mientras se desempeñaban como «bancos corresponsales», es decir, como intermediarios en las conexiones de los prestamistas más pequeños al sistema financiero global.

De acuerdo con el reportaje de la ICIJ, el banco CBH radicado en Suiza también ha sido objeto de señalamientos por sus presuntos vínculos con la corrupción. Betancourt, quien es fundador de Derwick Associates, una empresa de energía que obtuvo miles de millones con contratos adjudicados por el régimen, para reparar el sistema eléctrico del país, fue uno de sus clientes.

Los archivos presentados por el ICIJ también visibilizan los vínculos del banco suizo CBH con Betancourt, pues muestran alertas por decenas de pagos sospechosos que involucran a Derwick, CBH y el banco suizo Julius Baer.

Ejemplo de ello fue una transacción hecha por Derwick, que involucraba cerca de 12 millones de dólares a una compañía llamada Mediterráneo Global Investments, un pago calificado como sospechoso por el banco que lo realizó. En 2018 el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Francisco Convit y a otros siete ejecutivos de Derwick en una supuesta red de sobornos y lavado de dinero, en aquella oportunidad Betancourt fue llamado en condición de testigo.


  • Milagros Boyer / Periodista venezolana radicada en Argentina. Licenciada en Comunicación social y magíster en Literatura con experiencia en la cobertura de política, así como economía latinoamericana.

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